sábado, 27 de enero de 2018

Revista "Riuraus Vius" nº 2 - Monogràfic de Denia, La Xara i Jesús Pobre- Publicació en obert





Val)   En aquesta  experiència editorial RIURAUS VIUS vol donar a conéixer una part de la nostra cultura rural: l’arquitectònica i l´etnològica, i en particular la que ens apropa a unes construccions tan nostres, els riuraus, tan íntimament lligats a la nostra cultura i al nostre paisatge, a la nostra manera d’entendre la vida que es podria dir que són ells els que parlen de la nostra personalitat com a poble.


Cast)   En esta experiencia editorial Riuraus Vius quiere dar a conocer una parte de nuestra cultura rural: la arquitectónica y la etnológica, en particular la que nos acerca a unas construcciones tan nuestras, los riuraus, tan íntimamente ligados a nuestra cultura y al nuestro paisaje, a nuestra manera de entender la vida que se podría decir que son ellos los que hablan de nuestra personalidad como pueblo.

Como director, maquetista y responsable de este número, pienso que es un honor dar a conocer este trabajo y la tarea que Riuraus Vius junto a la gente de su entorno hicieron realidad en 2013.                 

Miguel del Rey 
                                                                           Picar aqui:

miércoles, 17 de enero de 2018

La Alquería de la Tanca en El Puig, por Miguel del Rey







 La Alquería de la Tanca, ubicada en El Puig, es un edificio relativamente moderno que incluye diversos de cuerpos de interés arquitectónico y paisajístico. Su estructura y morfología constructiva responden al modelo de casa rural burguesa de comienzos del siglo XX. Incluye una serie de componentes arquitectónicos tradicionales y modernos, fruto de la obra de su propietario a lo largo de la mayor parte de este siglo, el conocido arquitecto D Román Jiménez, si atendemos a su manifiesta voluntad de realizar un diseño más acentuadamente sincrético que en otros edificios similares de la comarca, que también rescataban elementos constructivos de tiempos pretéritos.

En la alquería observamos la simultaneidad de funciones que ofrece, combinación de vivienda agrícola y residencia de ocio; si bien, la reformulación estructural final del conjunto inmueble se decanta única y exclusivamente hacia su uso como vivienda de descanso o área residencial. Al igual que la Masía de María Auxiliadora y la Alquería de San Rafael, la Tanca se articula en un conjunto de distintas construcciones, buscando una unidad de los mismos en torno a un patio o espacio cerrado interno que mimetiza lo propio de las grandes alquerías y masías de l’Horta de los siglo XIX y XX.

miércoles, 10 de enero de 2018

Los esquemas tipológicos basilicales y la Alquería de Barrinto en Valencia, por Miguel del Rey

Adelanto a la nueva edición del libro Arquitectura Rural Valenciana
Como avance a la nueva edición en lengua castellana de mi obra "Arquitectura Rural Valenciana" que deseo editar en un futuro próximo, una edición revisada y ampliada que si bien conserva la línea argumental de sus tres anteriores ediciones, el tiempo transcurrido desde su última edición en lengua valenciana por el Museo de Arquelogia de Valencia o la edición catalana de la editorial Galerada de 2010, hacen necesaria una revisión para esta nueva edición en castellano -agotado el libro en esta lengua desde 1999-, edicion esta a la que se le añaden las nuevas investigaciones y el material sobre el que estos años se ha trabajado, lo cual le aporta un valor añadido a la obra.

Los esquemas tipológicos basilicales y la Alquería de Barrinto

Sobre el interés de estos tipos de casas en los momentos de cambio entre las arquitectura tardomedievales y las renancentistas, podemos analizar el caso de la Alquería de Barrinto, una alqueria restaurada por este autor, la cual se ponía en valor y se adecuaba para su uso como biblioteca pública una alquería tardomedieval. El edificio tenia una característica particular, pues hacia indirectamente referencia a una planta basilical, esquema de estructuración espacial a la que se había llegado en las postrimerías del siglo XV por la remodelación de una arquitectura distinta anterior, quizás con la voluntad de aproximarse a un sistema compositivo que se asemejase a un esquema de fuerte arraigo social en un momento de la historia. Ello nos dice del valor de estas casas basilicales para la sociedad agraria cque puebla la Huerta de Valencia en esta época en torno al 1500, un momento de esplendor económico.

Encontramos un conjunto complejo de casas, entre las cuales destacaban unos muros vetustos, tapias reales, fábricas de ladrillos de grandes tendeles, y a su lado hierros colados y las ménsulas moldeadas en mortero, cien veces blanqueadas propias de alquería reformada profundamente en 1914 que mostraba su epidermis modernista.





Fig_Alquería de Barrinto. Valencia. Proyecto de restauración.Valencia 2000. Linea superior, de izquierda a derecha: sala principal originaria del S XV. Lagar bajo la sala principal, nivel del S. XIV. Arcada del porche de trabajo, abierto al exterior en el siglo XV., Los arcos son los originales. Inferior, vista de la alquería. Planta del nivel inferior del conjunto con su adecuación para biblioteca pública.Fotos y Planta: M del Rey

Tras analizar los distintos cuerpos encontramos vanos correspondientes a lógicas distintas, a niveles de servicio hoy inexistentes que nos hablan del paso del tiempo, de transformaciones de la forma y de la morfología del suelo donde se asienta. Todo ello junto a restos de un paisaje rural que nos permitía ver el trazo de la cajero de la Acequia de Rascanya -una de esas acequias que han posibilitado la existencia de esta herta centenaria- , y en el cual podemos observar una manera de vivir, una cultura, donde se respira un determinado arraigo a la tierra.

El levantamiento planimétrico  y los estudios arqueológicos nos proporcionan cierta certeza en la lectura de las formas y en la interpretación lógica de un encadenado de transformaciones que acompañan a una casa rural, que de forma algo indefinida que se levanta en el S. XIV y que a finales del s XV, o bien durante los inicios del S. XVI, deviene en una suntuosa alquería levantada a partir de aquella mas modesta casa rural.


Las fábricas, el nivel de acabados, el lujo incluso, que encontramos en la casa, marcan un ruptura con el origen y están en sintonía con aquella potente sociedad valenciana de finales del Cuatrocientos, enriquecida por comercio a través de un mar Mediterráneo que está próximo, como la propia Corona de Aragón,  a entrar en decadencia. Las grandes salas, las ventanas con festejadors, los arcos de yeserías flamígeas, las escaleras voladas y con traza de peldañeado marcada sobre la baranda de obra, las policromías en las maderas y los solados de azulejería, toda la tradición del gótico civil la podemos encontrar en esta arquitectura rural próxima, no solo físicamente, a la ciudad de Valencia, sino complementaria con aquella arquitectura que encontramos intramuros, explicitando claramente que rural y urbano son episodios distintos de una misma historia, la historia de la arquitectura.

Nos enfrentábamos a una obra híbrida de origen incierto, tipológicamente débil, una construcción rural que  se construye en el S. XIV y presenta una estructura sencilla en la que ya encontramos los cuerpos básicos que se mantendrán a lo largo del tiempo: tres cuerpos perpendiculares al camino, uno de ellos, el situado al Sur, de trazas mas alargadas. Una casa de una sola altura y cubierta plana, con ligera pendiente hacia el camino, en dirección contraria a la fachada de acceso.

La casa primigenia sufre una fuerte remodelación a inicios en los años finales del siglo XV que la transforma y construye la arquitectura que en gran parte ha llegado hasta nosotros, salvo las pequeñas remodelaciones de los siglos XVIII y XIX, y la fuerte subdivisión del S. XX y su transformación epidérmica.

                      La transformación del siglo XV define un gran espacio central, un vestíbulo de gran altura y de viguetería policroma, a partir del cual se estructura toda la alquería, configurando una estructura centrada, a la manera de los esquemas basilicales, aunque su génesis ha sido completamente distinta, aunque el resultado es el de estas casas tan próximas a las estructuras señoriales de las casas principales de la Huerta de Valencia. En el lado izquierdo, abriendo hacia el sur consolida unas grandes salas en la parte sur en la parte izquierda del vestíbulo, donde se desarrollarán las salas principales de la vivienda señorial. Salas de grandes dimensiones, con acabado lujoso que incluyen ventanales flanquedos por festejadors que abren luces a un patio a la manera de hortus conclusus; salas articuladas entre sí por pequeñas puertas de yeserías, a las cuales se accede desde el gran vestíbulo de acceso por una escalera de corto trazado a la manera de entreplanta gótica. A la derecha del vestíbulo otras estancias construyen la tercera de las crujías.

En las plantas altas se construyen salas y estancias con acabados lujosos. En planta baja se sitúan los espacios de servicio o almacenamiento y transformación: cocinas, almacenes, cuadras y lagares, etc., además de logias de trabajo en la parte externa. Superponiéndose sistemas de diversas épocas en estas plantas que sufrieron una transformación enorme en estos primeros siglos, al haber subido la cota de servicios de suelo exterior, posiblemente por efecto de alguna, o algunas, inundaciones que hacen que la cota de servicio, las puertas de estos primeros dos siglos tengan una variación en torno a los 80 cm. Apareciendo así: escaleras y puertas a distintas alturas, fragmentos de antiguos trazados, huellas de arcos cegados y otros abiertos, saeteras,

pequeños huecos para ventilación de los humos, creando un universo interno de una complejidad casi fascinante, donde los arcos adquieren un particular protagonismo, evidenciando sobre ellos la gravitación de las grandes masas de los muros de tapiales. Líneas murárias potentes pero muy perforadas en su base por medio de arcos de formas y proporciones muy distintas, arcos apuntados, de medio punto, rebajados, yeserías flamígeas de gran complejidad que nos acercan a un gusto casi bizantino en el tratamiento del espacio.

El proyecto consolida el que entendemos episodio más atractivo de su historia, aunque se mantienen fragmentos de épocas distinta que se han conservado, unos solo con sus traza o forma , como reliquia, otros, como el lagar o una cocina del siglo XIX, como piezas completas y diferenciadas.





lunes, 11 de diciembre de 2017

Espacio, tiempo y arquitectura. La Fábrica Giner en Morella.

Espacio, tiempo y arquitectura. La Fábrica Giner en Morella.
Un proyecto de Miguel del Rey, Iñigo Magro y Rafael Culla.  




Mantener el carácter de un lugar es una de las cuestiones principales en la intervención arquitectónica. Es algo está por encima de cualquier otra consideración, que si bien se ha de resolver adecuadamente: uso, estabilidad estructural, programa, condiciones de habitabilidad, etc, son estas condiciones necesarias, pero no suficientes para considerar el valor que debe tener una restauración arquitectónica.

Con el tiempo, he ido valorando más esta cuestión, lo que precisamente ha sido el motivo de nuestro último proyecto, la restauración de la Harinera de Levante aquí en Valencia, terminada su fase estructural. Esperando haber terminado adecuadamente la condición de edificio industrial, diáfano, contenedor de espacios capaces de ser usados de manera distinta, dispuesta esta de manera adecuada para valorar estos espacios, y ahora dispuesta a empezar el proyecto de adecuación al uso previsto por el Ayuntamiento. 



Quiero presentar un proyecto de hace tiempo, un proyecto que buscando otras cosas me salió a primer plano y tras considerarlo, observarlo, recorrerlo mentalmente, me pareció de cierto interés en alguna de sus partes.  Era uno de los primeros proyectos de restauración en los que intervenía allá por el año 1996. Me interesa la intervención en su contexto y ser capaz de mantener cierto carácter en el espacio y en paisaje, adecuando el edificio en cuestión a albergue, como otros a hotel, a oficinas, escuelas, etc...

Nos interesaron particularmente: la historia del lugar, la forma de las arquitecturas y el paisaje.

Respecto a la historia del lugar, nos encontramos con lo que se llama una fábrica de rio, cuestión y carácter que se intenta conservar. Una fábrica textil de 1870 nacida de un antiguo molino junto  un salto de agua que ofrecía energía para un molino o un batán de transformación de material textil. Primero esa energía es la hidráulica transformada por rodamiento de paletas en fuerza motriz que con el tiempo se genera energía eléctrica, que se complementa con otros tipos de energía, con carbón, generando vapor que mueve turbinas. De esta manera se  electricidad, como energía.

Una fuerza motriz esencial es la voluntad y visión transformadora de un personaje: Juan Giner, que consolida un proceso de producción textil, en todos sus pasos, desde la materia prima, la lana, su tratamiento, hilado, tintado, creación de lienzos de tela y producción insdustrializada de productos elaborados y su comercialización.

Cómo se consolida la producción? En que estructura social se desarrolla? Es muy importante, pues la arquitectura de la fábrica en su conjunto está muy condicionada por una sociedad en origen agrario, de trabajo semanal en la fábrica y permanencia temporal en ella, unido a trabajo en fuera de la fábrica.
La visión tradicional y cristiana, en una sociedad conservadora, de base carlista, implica una cierta idea de traspasar a la fábrica parte del papel protector del Estado. Con ello la Fabrica Giner se convierte en un pequeño universo de cierta complejidad, en el cual junto a los edificios de generación de energía, de almacenaje y transformación, tenemos naves industriales, diseñadas en altura, como las que encontramos en la Inglaterra industrializada, cuyo modelo se exporta e Cataluña y a Alcoy, y junto a ellas encontramos los edificios residenciales: la casa de Juan Giner, el propietario, y un bloques de obreros o de obreras solteras, de familias y especialistas, un economato, una escuela, una iglesia. Es una sociedad compleja que debe poder ser entendida nomo un todo en el territorio.

La primera intervención que hicimos fue la limpieza y urbanización del conjunto, derribando algunos cuerpos completamente arruinados, manteniendo algunas huellas y conservando la ruina como una estructura donde también puede vivir la memoria. Esto fue muy complicado, pues había que mantener unas trazas, pero había que leerlo desde una nueva realidad, con unos niveles de confort muy distintos, y con usos muy diferenciados.



Los solados fueron una cuestión muy importante, pues estaban ausentes en su mayor parte, y los usos previstos obligaban a solar y crear unos itinerarios capaces de un valor funcional, pero a la vez plástico, que no se entendieran como excesivamente vinculados a un momento histórico.



El color de la tierra, los fragmentos de solados de tierra cocida, el carácter manual, nos llevó a pensar en el adoquinado, la tradición de las llampurdas, la posibilidad de encontrar un material próximo y con cierto valor singular, nos permitió trabajar con  rodeno. Combinando con losas de hormigón coloreadas con una almagra que entraba bien con el rodeno de las montañas castellonenses. Todo el mobiliario urbano fue manual, diseñado por nosotros y elaborado por herreros de Morella. Picapedreros del lugar, piedra del lugar... Queríamos que el espíritu artesanal que llevó a crear la Fabrica Giner, se mantuviera.




Así nos aproximamos al lugar y poco a poco lo fuimos reconstruyendo y modelando, hasta que alguien nos dijo que le gustaba mucho y le parecía muy bien, pues lo único que habíamos hecho era limpiar a decentar…Nos pareció un estupendo piropo, cuando el espacio público estaba completamente remozado, con instalaciones contemporáneas de saneamiento, electricidad, teléfono, solados nuevos, etc... era una nueva interpretación que apoyaba el espíritu del lugar, y esto alguien lo entendía como que lo que habíamos hecho era limpiar. Justo lo que deseábamos, sin adquiriera importancia la "intervención". El reconstruir y transformar, consolidar y reinterpretar, pero pasar desapercibido en la lectura del espectador, es quizás el mejor piropo en la intervención en el patrimonio.



Los edificios sobre los que más tarde se centró la intervención, en este caso más fuerte, fueron los que albergaban la casa del propietario, la Casa Giner, junto a la escuela y el economato (ambos estaban en ruina) y el cuerpo de albergue de familias y obreros especializados.  Diseñamos un hotel y un albergue para estudiantes.



El albergue: El carácter del cuerpo de viviendas de familias nos obligaba am mantener su estructura espacial, y en parte funcional, con una estructura originaria de corredor exterior de acceso a las distintas unidades de habitación. Conservando este sistema y adecuándolo interiormente al uso de albergue juvenil con un control interno de los accesos y manteniendo el carácter de dormitorios en grupos. El vaciado de la estructura original, completamente arruinada, y la reconstrucción de su volumen obligaba a mantener una cierta espacalidad del contenedor. Cuestión esta que se potenciaba al separar los cubículos amplios de los grupos por cerramientos a media altura.




El Hotel: Muy distinto fue el tratamiento del hotel. El confort, privacidad, marcaron decididamente el proyecto, tanto en el tratamiento de la planta, de las habitaciones, como del diseño de muebles y estancias....


miércoles, 15 de noviembre de 2017

La Carretera Nacional N-332 i el pont sobre el riu Algar en Altea- Per Miguel del Rey (Val-Cast)

LA CARRETERA NACIONAL N-332 I EL PONT SOBRE EL RIU ALGAR.  1860-1880             
Publicat al llibre "Passejant per les altees".  M. del Rey, València 2016

(Val)
La carretera de la Costa Mediterrània, la Nacional 332, va ser una obra de gran transcendència social, política i econòmica, va marcar la geografia humana d’aquestes terres de la Marina, i en especial, pel que a nosaltres respecta, va marcar la societat i al poble d’Altea. La seua existència i el seu traçat van permetre el comerç per terra que fins aleshores era molt complicat pel fet d’existir dos grans barreres naturals, el Mascarat i el riu Algar, la qual cosa obliga a què les vies de comerç foren eminentment marítimes fins a la segona dècada del segle XIX (1). Cal assenyalar la data de 1860, quan es va construir el tram Alacant – Altea, deixant obsolet l’antic Camí d’Alacant i obrint una bretxa important en el raval de Sant Pere o de Pescadors que va generar el carrer de la Mar, la primera estructura lineal d’eixample configurada com un llarg carrer entre el convent i els limítrofs i corrals de l’antic escorxador, potenciant-se i allargant-se més tard amb la construcció de l’Estació del ferrocarril i el conjunt de cases i instal·lacions hoteleres que en la segona dècada del segle XX configurant el que hui coneixem com a nucli tradicional.


L’entrada de la carretera per Alacant amb l’Estació a la dreta, sobre 1915. Autor desconegut. Col·lecció  Pedro Juan Orozco.

L’any 1880 es va fer arribar fins a València, gràcies al túnel i pont del barranc del Mascarat, un obstacle natural molt considerable fins a aqueix moment i en el qual es van invertir durant dècades molt d’esforç i diners públics. Empresaris alteans van participar en la contractació d’aquestes obres públiques amb gran profit personal en alguns casos. Fins ben entrat el segle XX era una carretera sense asfaltar; el ferm era de pedraplè i compactada amb un acabat a la manera de macadam, era apte per a les diligències, carros i altres vehicles de tracció animal, però la pols i els sots la feien incòmoda i també irrespirable per als viatgers. L’asfalt i empedrat de l’interior del poble va ser una obra de l’època de Primo de Rivera i el seu programa d’Obres Públiques. Precisament un text editat en 1939 (2) de Le Corbuiser relata un viatge de l’any 1931 i diu “Se trataba de la primera autopista trazada con exactitud, con bordes limpios, pintados en blanco, curvas con peralte i amplias panorámicas. Llevaba de los Pirineos a África. Nos impresionó ya desde la frontera,.... a la altura de Valencia, donde los vecinos le habían bordeado de rosales, arbustos i palmeras, como en una fiesta. De golpe, salían de un estado de cosas milenario i se encontraban en contacto con el mundo moderno....”

El pont sobre l’Algar


Vista del pont en un dels seus moments d’ampliació, amb els operaris i les cintres, amb l’ampit ja desmuntat. Mitjans del S. XX. Foto publicada per l’Associació de Veïns de L’Olla i Cap Negret.

És una estructura màssica de 20 arcs alçats sobre bases originalment de carreus, amb una longitud de 258 m, més dos llargs embarcaments a ambdós costats. Construït en 1880, va resoldre definitivament el pas del riu que fins aleshores es feia travessant, quan era possible, el riu pel camí Real. De vegades,  per pontons i quan l’aigua era abundant, evitant el riu i embarcant persones i carruatges en barcasses per la desembocadura. Definit per arcs rebaixats d’uns 9 metres de llum que descansen sobre bases aplantillades; arcs i bases construïdes amb pedra calcària, on les dovelles dels arcs formers i les peces que formen el tallamar són de dura pedra calcària de color més clar, possiblement de Campello, mentre que la resta és possiblement pedra de les pedreres locals. Per a donar més amplària a la calçada, les vases foren ampliades potser de manera despreocupada, conservant a ambdós llocs les formes aplantillades d’origen, encara que perdent part de la impostació d’atracada de l’arc. El pont ha perdut la seua ben treballada muradella i les ajustades barreres que disposava en el seu disseny original.

El pont del riu ha sigut un lloc de retrobades, de passejos, de límits. Va ser durant molts anys l’extrem fins on podien arribar les parelles en determinada època; ha sigut sempre un lloc amb cert misteri, que baix les seues voltes i en les aigües del riu alberga una vida vegetal i animal que mai va ser en excés valorada. Tal volta ha sigut la vara de mesurar l’amplària d’un riu que, sense els ponts o viaductes, no haguera tingut la importància que li dóna la dimensió i que neguen les aigües, generalment escasses baix els seus arcs.

Personatge vinculat
Cal destacar l’important projecte de millora que en època de Primo de Rivera es realitza per la consolidació i ferms de la carretera nacional, dins el programa “Circuito Nacional de Firmes Especiales“. En aquest projecte va participar el senyor Juan Bermejo, que va traslladar la seua residència a Alacant. La amistat amb MIguel Aynat i les visites contínues familiars al mas de Calces, li van decantar per Altea com a lloc d’estiueig, primer a la fonda Ronda, més tard en una casa llogada al Poblet d’Altea la Vella, fins construir-se, a principis de els anys 1930, la seua pròpia casa a Cap-Negret (veure casa Bermejo, 11-17) un dels preciosos xalets, dels pocs que encara podem gaudir, sent constant des de llavors la presència de la família Bermejo a Altea.

(1) Per aproximar-nos a la dificultat del traçat previ, cal conèixer l’informe: “Ytinerario de Catarroja a Alicante por Alcoy i de Alicante al mismo punto de partida por el litoral” que realitzaren en 1853 els capitans del Cuerpo de E.M. del Ejército En Nicolás Lloret i En Manuel Cortés de la S.D. del S. G. E

(cast)
LA CARRETERA NACIONAL N-332 Y EL PUENTE SOBRE EL RÍO ALGAR 1860-1880             

Ingeniería Civil. Autor desconocido

La Carretera de la costa mediterránea, la nacional 332 fue una obra de gran trascendencia social, política y económica, marcó la geografía humana de estas tierras de la Marina, y en especial, por lo que a nostros respecta, marcó a la sociedad y al pueblo de Altea. Su existencia y su trazado permitieron el comercio por tierra, que hasta entonces era muy complicado, al existir dos grandes barreras naturales, el mascarat y el río Algar, lo cual obligaba a que las vías de comercio fueran eminentemente marítimas hasta la segunda década del siglo XIX.  Hay que señalar la fecha de 1860, cuando se construye el tramo Alicante-Altea, dejando obsoleto el antiguo Camí de Alacant y abriendo una brecha importante en el Arrabal de Sant Pere o de Pescadores que generó la Calle del Mar, la primera estructura lineal de ensanche configurada como una larga calle entre el Convento y los aledaños y corrales del antiguo matadero, potenciandose y alargándose más tarde con la construcción de la Estación del Ferrocarril y el conjunto de casas e instalaciones hoteleras que en la segunda década del S. XX configuraron lo que hoy conocemos como núcleo tradicional.
El Mascarat - Foto L. Roisin. 1931

En 1880 se hizo llegar hasta  Valencia gracias al túnel y puente del barranco del Mascarat, un obstáculo natural muy considerable hasta ese momento. Empresarios alteanos participaron en la contratación de estas obras públicas, con gran provecho económico en algún caso. Hasta bien esntrado el siglo XX era una carretera sin asfaltar. Su firme de piedra machacada y compactada con un acabado a la manera de macadán, era apto para las diligencias, carros y otros vehículos de tracción animal, pero el polvo y los baches la hacían incómoda y también irrespirable para los viajeros. El asfaltado y adoquinado en el interior de los pueblos fue una obra de la época de Primo de Rivera, con su programa de Obras Públicas. Precisamente, del año 1939 hay un texto* de Le Corbusier que relata un viaje del año 1931 y dice “Se trataba de la primera autopista trazada con exactitud, con bordes limpios, pintados en blanco, curvas con peralte y amplias panorámicas. Llevaba de los Pirineos a Africa. Nos impresionó ya desde la frontera, ....   a la altura de Valencia, donde los vecinos le habían bordeado de rosales, arbustos y palmeras, como en una fiesta. De golpe, salían de un estado de cosas milenario y se encontraban en contacto con el mundo moderno....

El puente sobre el Algar
El puente es una estructura másica con 20 arcos sobre basas originalmente de sillería, con una longitud total de 258 m. mas dos largos embarques a ambos lados.  Construido en 1880 resolvió definitivamente el paso del río que hasta entonces se hacía vadeando el río por el camino Real cuando era posible. O bien atravesando con pontones y en ocasiones, cuando el agua era abundante, sorteando el río y embarcando por mar en la desembocadura a personas y carruajes.

El puente está construido por arcos rebajados de unos 9 metros de luz que descansan sobre basas aplantilladas; arcos y basas construidos con piedra caliza, donde las dovelas de los arcos formeros y las piezas que forman el tajamar son de piedra caliza más dura y de color más claro, posiblemente de Campello, mientras que el resto son posiblemente piedra de las canteras locales. Las basas, para dar más anchura a la calzada, fueron ampliadas de manera podríamos decir despreocupada, conservando a ambos lados las formas aplantilladas pero perdiendo parte de la impostación de atraque del arco. De la misma manera, el puente ha perdido su bien trabajado pretil y los ajustados burladeros que disponía en su forma original.

El pont del riu ha sido un lugar de encuentros, de paseos, de límites. Fue durante muchos años el extremo hasta donde podían llegar las parejas en determinad época; ha sido siempre un lugar con cierto misterio que bajo sus bóvedas y en las aguas del río alberga una vida vegetal y animal que nunca fue en exceso valorada. Quizás ha sido la vara de medir la anchura de un río, que sin los puentes o viaductos, no hubiera tenido el empaque que da la dimensión y que niegan las aguas, generalmente escasas bajo sus arcos.