sábado, 27 de febrero de 2016

El Jardín de los Sentidos. Universitat Jaume I. Castellón

Jardín de los Sentidos: 
boulevard central del campus de Riu Sec. 
Universitat Jaume I. Castellón 2004.

Foto: Bleda y Rosa. Area de acceso Otoño

El proyecto construye un nuevo paisaje a lo largo del eje central del Campus de la Universidad. Diseñado y construido por VAM10 Arquitectura y Paisaje, bajo la tutela de María Teresa Santamaría, Miguel del Rey y Antonio Gallud, se trata de un paisaje contemporáneo que pretende aunar la condición de espacio docente, con aquella de lugar propio para el disfrute de los sentidos, dentro de una particular interpretación de la geometría axial existente y del material botánico mediterráneo propio de la zona, pretendiendo crear en lugar atractivo de encuentro entre los estudiantes.

El Jardín de los Sentidos busca incidir en los sentidos de toda aquella persona que decida perderse a lo largo de su recorrido y a través de áreas bien diferenciadas que buscan jugar con el viandante con cada uno de los sentidos. Por su concepción, el jardín está diseñado para ser visitado de manera ascendente hasta llegar al ágora de la Universidad. Estamos ante un lugar en el que, si uno lo desea, puede desconectar totalmente del bullicio que hay a su alrededor, del trafico de autobuses o del TRAM que pasan y traspasan, e incluso de las facultades que discurren a su lado.

 Acceso lateral norte. Invierno 2016

El Jardín de los Sentidos busca incidir en los sentidos de toda aquella persona que decida perderse a lo largo de su recorrido y a través de áreas bien diferenciadas que buscan jugar con el viandante con cada uno de los sentidos. Por su concepción, el jardín está diseñado para ser visitado de manera ascendente hasta llegar al ágora de la Universidad. Estamos ante un lugar en el que, si uno lo desea, puede desconectar totalmente del bullicio que hay a su alrededor, del trafico de autobuses o del Tram que pasan y traspasan, e incluso de las facultades que discurren a su lado. 


Se trata de un jardín urbano estructurado en torno a cada uno de los cinco sentidos. Siguiendo con el plan establecido por sus diseñadores, lo primero que encontramos es la zona de bienvenida que nos ofrece una perspectiva bastante amplia de lo que allí vamos a encontrar. A nuestro paso, un directorio formado por pértigas de inox que nos indican la dirección de cada una de las Facultades y Escuelas del Campus, una escultura abierta diseñada por Josep Ginestar para nuestro jardín. Junto a ellas un pequeño bosquecillo de álamos blancos y otras especies que nos permiten entrar por varios andenes al recorrido, andenes de mayor o menos amplitud para que cada usuario pueda iniciar su recorrido en grupo, solo, con paradas y estancias en el lugar, o bien con un paseo a la velocidad que estime oportuno.


Directorio. Josep Ginestar, 2004. una escultura para el vestíbulo del jardín.

Los sentidos

Foto: Bleda y Rosa,Otoño 2006. El Olfato

Y comenzamos con los sentidos. El primero que viene a nuestro encuentro, siempre caminando en línea recta, es el olfatoPlantas aromáticas y medicinales junto con naranjos y rosales salen a nuestro encuentro para estimular a este sentido. Si seguimos caminando nos encontraremos con el sentido del gusto homenajeado en este caso por árboles frutales. Granados, almendros, melocotoneros y perales son los encargados de estimular nuestro paladar.

El Gusto, Invierno 2016

Llegados a este punto, el caminante se adentrará en el sentido del tacto, donde troncos de árbol y lozas de piedra, traídas de diferentes puntos de la provincia, buscan su atención, además de una colección de plantas de medicina tradicional del lugar. En este punto nos encontraremos con olivos, nogales, robles o encinas, entre otras variedades de árboles y arbustos en los cuales destaca su textura.




Después de este paseo en el que ya habremos recorrido más de la mitad del jardín, nos encontramos con una explanada, donde distinguimos una pequeña alberca donde las ranas y otros pequeños crustáceos croan, señalándonos que estamos en el dominio del oído, tras ella un árbol que llora, y cuyas lágrimas caen tranquilamente sobre la lámina de agua, con un pequeño rumor, Arbol diseñado para el jardín por Miklos Palfy. En la zona la apuesta vegetal son los pinos, las bambusas, sauces, álamos y chopos que hacen presiente el sonido al paso del viento tan usual en Castellón.





 Foto: Joan Roig, 2004. Arbol que Llora, escultura de Miklos Palfy, para el jardín
Por último, un bosque de pinos y coníferas nos cierran el paso para apartarnos del bullicio de la universidad. El jardín se despide de nosotros con la vista. Un sentido con el que podemos apreciar las diferentes variedades de grandes árboles que salen a nuestro paso, cada uno con sus cromatismos, texturas, sus diversas alturas...

La webb de la universidad dice: “El Jardín de los Sentidos es un lugar excepcionalmente tranquilo, en el que cualquiera está invitado a perderse, a curiosear por sus diferentes espacios o incluso a ampliar sus conocimientos botánicos gracias al gran número de especies de flora que lo componen. Pero, sobre todo, este espacio es un lugar de sosiego después de un examen duro o de reencuentro con los colegas. El Jardín de los Sentidos es una experiencia en sí misma, un espacio en el que dejarse llevar por las sensaciones y desconectar del mundo.”

Mas información en:
www.via-arquitectura.net/09/09-046.htm
www.vam10.com/proyectos/sentidos/imagen1.html
www.via-arquitectura.net/arac07/122-arac07.htm
www.descubrecastellon.com/jardin-sentidos-uji-castellon/

miércoles, 17 de febrero de 2016

Antiguo Cuartel de Carabineros- La Dehesa. València

ANTIGUO CUARTEL DE CARABINEROS,  Finales del S XIX inicios S XX
Uso: CASAL D´ESPLAI MUNICIPAL


El antiguo Cuartel de Carabineros de la Dehesa del Saler es el vestigio de aquel tipo de edificios de arquitectura eficaz y generalmente buena factura, que jalonaban nuestras costas en el siglo XIX e inicios del S XX. Su arquitectura se construye a partir de un sistema de dos naves definidas con un muro portante perimetral y una línea central de carga resuelta en pilares y vigas de madera, configurando una planta en U que define en la parte posterior un patio. Presenta una fachada bien modulada y sistematizada con una fenestración regular formada por ventanas verticales en planta baja, acabadas con un arco muy rebajado y balcones de la misma forma, enrasados y de la misma anchura a la fenestración inferior, con protecciones y rejería de hierro fundido y adornos de acero colado.



El edificio ha tenido una reciente remodelación que ha puesto en valor su arquitectura y cambiado el uso de la misma, dedicándose a Casal d´Esplai municipal. La intervención arquitectónica ha sido total y se ha conservado la estructura en planta, sustituyendo en cambio forjados, escalera, reconstruyendo cubiertas y aleros y reponiendo nuevas carpinterías sobre la antigua fenestración. La distribución interna se ha modificado completamente adecuándola a las condiciones de uso dentro del sistema compositivo que ofrece la arquitectura. Aleros y cubierta se han resuelto de manera diferente a la solución original, pero sin crear conflicto con la arquitectura propia del edificio. El remate de cubierta en fachada se ha conservado. 

sábado, 6 de febrero de 2016

La Casa del Canonge. Altea, per Miguel del Rey


La casa, propietat en el seu moment del canonge de la catedral de Saragossa José Lloret Tecles, està situada sobre el vessant del tossal de Les Quintanes a Altea. Forma part d'una antiga explotació agrària de secà constituïda en la seua última època per l'edifici de la casa, el podi o terrassa sobre la qual aquesta s'aixeca, els corrals posteriors i restes de les antigues explotacions agràries, en particular infraestructura per al cultiu de el raïm-passa. Situada una certa altura i davant de mar, la seua presència ha estat important en el paisatge des de la desembocadura del riu Algar, pel que es va prendre com a referència -senya de terra-  pels mariners del lloc per al càlcul de rumbs i localització de ancoratges des del mar.

Es tracta d'una estructura típica de l'arquitectura rural d'aquesta zona; una arquitectura que s'estabilitza a finals del S. XVIII i que es manté en vigor fins al primer terç del segle XX. Es configura com una casa de dos crugies paral·leles a façana, definida per murs perimetrals de càrrega, més una línia central definida per pilars que construeixen una obertura central que es configura en arc en planta baixa i amb llindes en plantes altes. La coberta de teula a quatre aigües li confereix estabilitat formal, rematada amb alers d'obra horitzontals definint el seu perfil, excepte en les façanes que alberguen algun cos afegit, en els quals, la coberta és sempre a una aigua.

Consta de tres plantes on l'habitatge se situa en planta baixa i primera altura, mentre que la planta superior és una planta d'ús econòmic, a la manera tradicional en aquest tipus d'edificis rurals en època moderna. Un cos adherit després de la segona crugia alberga l'escala i alguna dependència més de l'habitatge, cobrint-a una aigua com a prolongació de l'edifici principal. Després de la casa es construeixen altres cossos d'origen més modern, articulats amb el principal a través d'un pati, establint una relació additiva. Aquests cossos alberguen corrals i dependències d'ús agrari i ramader.

La morfologia de la casa es defineix a partir d'un eix central de composició que s'evidencia en planta i en façana. Sobre ell se situen els grans obertures centrals on se situen les portes anterior i posterior, a més del gran arc central de mig punt en planta baixa. Les habitacions o estances es troben situades a banda i banda de l'eix central i proporcionen una estructura simètrica amb sengles buits laterals en façana que ressalten la composició. A la planta alta es repeteix aquest sistema, però en aquest cas amb una balconada central, mentre que la planta més alta, a la cambra, trobem unes petites finestres com és habitual en aquest tipus de cases. Les façanes laterals són més cegues, amb alguns buits i sense una composició particular. La vista posterior, a la manera d'aquestes granges agràries, no presenta una forma concreta i rotunda com les que ens mostra la façana principal, és el reflex d'una sèrie de cossos afegits a l'edifici principal i incorporats al llarg del temps. L'estructura portant la constitueixen murs de maçoneria de pedra amb argamassa de calç, arrebossats en façana principal i acabats amb fins arrebossats o estucats en façanes laterals, de manera que permeten la transparència de les pròpies pedres de maçoneria de les fàbriques.


Els forjats es construeixen amb viguetería de fusta de secció ajustada i revoltons encofrats d'argamassa i una capa de compressió formada per un morter de guix i calç, material que en molts casos, en particular en planta superior defineix el propi acabat del sòl. La coberta té una estructura de rolls de fusta i canyissos, amb un llit d'argamassa de calç i guix sobre els quals descansen les teules.

La distribució interna respon a patrons populars amb habitatge en planta baixa, entrada centrada, dues estades laterals a banda i banda i un cos posterior a la manera d'espai comú per menjar i estar, lloc on es situada la xemeneia. Presenta una planta alta de certa importància on es perllonguen diferents estances amb una distribució similar a la de planta baixa. L'última de les plantes, la cambra, ens presenta un espai diàfan d'emmagatzematge de productes agrícoles de secà.

Extracte del publicat en "Arquitectura Rural Valenciana" del Rey Aynat, Miguel.  2a edició València / Premià de Mar, 2010 
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La casa, propiedad en su momento del canónigo de la catedral de Zaragoza, D. José Lloret Tecles, está ubicada sobre la ladera de la colina de Les Quintanes en Altea. Forma parte de una antigua explotación agraria de secano constituida en su última época por el edificio de la casa, el podio o terraza sobre la que esta se levanta, los corrales posteriores y restos de las antiguas explotaciones agrarias, en particular infraestructura para el cultivo de la uva-pasa. Situada una cierta altura y frente a mar, su presencia ha sido importante en el paisaje desde la desembocadura del río Algar, por lo que se tomó como referencia –senya de terra- por los marineros del lugar para el cálculo de rumbos y localización de fondeaderos desde el mar.

Se trata de una estructura típica de la arquitectura rural de esta zona; una arquitectura que se estabiliza a finales del S. XVIII y que se mantiene en vigor hasta el primer tercio del S. XX. Se configura como una casa de dos crujías paralelas a fachada, definida por muros perimetrales de carga, más una línea central definida por machones que construyen un vano central que se configura en arco en planta baja y con dinteles en plantas altas. La cubierta de teja a cuatro aguas le confiere estabilidad formal, rematada con aleros de obra horizontales definiendo su perfil, salvo en las fachadas que albergan algún cuerpo añadido, en los cuales, la cubierta es siempre a un agua.

Consta de tres plantas donde la vivienda se sitúa en planta baja y primera altura, mientras que la planta superior es una planta de uso económico, a la manera tradicional en este tipo de edificios rurales en época moderna. Un cuerpo adherido tras la segunda crujía alberga la escalera y alguna dependencia más de la vivienda, cubriéndose a un agua como prolongación del edificio principal. Tras la casa se construyen otros cuerpos de origen más moderno, articulados con el principal a través de un patio, estableciendo una relación aditiva. Estos cuerpos albergan corrales y dependencias de uso agrario y ganadero.


La morfología de la casa se define a partir de un eje central de composición que se evidencia en planta y en fachada. Sobre él se sitúan los grandes vanos centrales donde se ubican las puertas anterior y posterior, además del gran arco central de medio punto en planta baja. Las habitaciones o estancias se encuentran ubicadas a ambos lados del eje central y proporcionan una estructura simétrica con sendos huecos laterales en fachada que resaltan la composición. En planta alta se repite este sistema, pero en este caso con un balcón central, mientras que la planta más alta, en la cambra, encontramos unas pequeñas ventanas como es habitual en este tipo de casas. Las fachadas laterales son mas ciegas, con algunos huecos y sin una composición particular. La vista posterior, a la manera de estas granjas agrarias, no presenta una forma concreta y rotunda como las que nos muestra la fachada principal, es más bien el reflejo de una serie de cuerpos añadidos al edificio principal e incorporados a lo largo del tiempo. La estructura portante la constituyen muros de mampostería de piedra con argamasa de cal, enfoscados en fachada principal y acabados con finos enlucidos o revocos en fachadas laterales, de manera que permiten la trasparencia de los propios mampuestos de las fábricas.

Los forjados se construyen con viguetería de madera de sección ajustada y revoltones encofrados de argamasa y una capa de compresión formada por un mortero de yeso y cal, material que en muchos casos, en particular en planta superior define el propio acabado del suelo. La cubierta tiene una estructura de rollizos de madera y cañizos, con una cama de argamasa de cal y yeso sobre los que descansan las tejas.


La distribución interna responde a patrones populares con vivienda en planta baja, entrada centrada, dos estancias laterales a ambos lados y un cuerpo posterior a la manera de espacio común para comer y estar, lugar donde se ubicada la chimenea. Presenta una planta alta de cierta importancia donde se prolongan distintas estancias con una distribución similar a la de planta baja. La última de las plantas, la cambra, nos presenta un espacio diáfano de almacenamiento de productos agrícolas de secano.

Extracto de lo publicado en  "Arquitectura Rural Valenciana" del Rey Aynat, Miguel.  2a edición Valencia / Premià de Mar, 2010