domingo, 11 de marzo de 2018

La Casa Nova en Calp. Arquitectura y dominio del territorio, por Miguel del Rey


Ponencia presentada en el acto de inauguración de la Casa Nova como Centro de Excelencia Calp 10 de Marzo de 2018

Mi presencia esta tarde en Calp se debe a dos razones fundamentales:

-          Primero atender a la invitación municipal en este día tan particular de vuelta a la vida de un bien tan querido como la Casa Nova, edificio que siempre me ha fascinado por la calidad de su arquitectura, la cual trasciende la condición local. Razón por la que agradezco al Ayuntamiento de Calp la invitación a este acto.

-          En segundo lugar seguir reflexionando en torno a un edificio al que he dedicado horas de trabajo, dibujo y estudio a lo largo de años (como hicimos hace unos meses junto a un destacado grupo de investigadores locales en el último número de Riuraus Vius dedicado a la arquitectura rural de Calp).

Es interesante este segundo punto, el de la reflexión, pues entiendo que quizás es un buen momento para dejar sobre la mesa cuales son las razones de la restauración de lo público,  de la restauración en general del patrimonio.

¿Qué es restaurar?       

Hay tres respuestas inmediatas al tema:

-          Restaurar-recomponer-rehabilitar algo deteriorado (devolverlo a la sociedad con un uso adecuado es positivo)
Pero en el patrimonio debe a la vez incluir otras acepciones del término:
-          Restaurar-recomponer una lectura correcta de un bien y dejar evidentes las huellas del paso del tiempo para procurar lecturas posteriores de la historia.
-          Restaurar por tanto implica, como dice la Ley de Patrimonio Valenciana, no solo incidir sobre el bien, sino conservar y mantener un ámbito que conserve o potencie una escena capaz de una lectura adecuada del bien a proteger.

Soy catedrático de Universidad y estoy acostumbrado a expresar mi libertad de Cátedra y en lo que pueda, proponer un diálogo fecundo. Es evidente que no se han dado todas las acepciones del término restaurar en este caso. Pero estamos a tiempo de reconducir lo antes posible el tema evitando su inadecuado entorno. La existencia de un parque que rodea la Casa Nova, como indica el Plana General, que enfatice el valor de la Casa Nova sobre la colina, es más importante que nunca. Máxime cuando ya existe una propuesta sobre él.

Superado este punto reivindicativo y crítico, agradezco al Ayuntamiento, y en concreto a Cesar Sánchez, que aún sabiendo mi postura crítica, me invite a presentar el valor que desde mi punto de vista entiendo tiene la Casa Nova. Es un buen síntoma de apertura y transparencia en un político de su nivel.
Porqué me interesa la Casa Nova?

Hay varias razones:

Una por su arquitectura, otra por su situación espacial y otra por su ubicación en el tiempo.

Son en el fondo las tres cuestiones que siempre aparecen en arquitectura:




-          Espacio

Me atrae su localización sobre la colina, sobre el terreno agrario, sobre un paisaje que fue la razón de su existencia.
(y en ese sentido mis críticas anteriores, pues trastoca la razón de su existencia)

El dominio visual de los campos, era en el fondo el dominio del propio territorio.
(Desde el Renacimiento está unida la vista con el dominio. Recordemos la Vila Rotonda de Palladio, de la que esta casa de alguna manera es deudora, no por el tipo, si por la ubicación sobre la colina dominando los campos agrarios razón de su existencia. También el siglo XVI el encargo de Felipe II a A. Wijngarden de que le dibujara de manera realista las ciudades del imperio para de alguna manera tomar posesión de ellas. O los dibujos en las lunetas de Utens en la Vila d’Este, donde se toma posesión visual de las villas Mediceas.)

La ubicación de la Casa Nova, dominando el territorio, permitiendo la visualización es una manera de dominio de las numerosas tierras en producción alrededor de la colina, en los llanos productivos al pié de ella, campos bien orientados y protegidos del viento salino

El dominio y el control de la producción es una característica propia de esta sociedad georgiana, muy distinta a la visión bucólica del campo, donde lo agrario y su papel primordial en la riqueza es esencial, y en ello radica la ordenación del propio lugar, o en términos más grandes, del propio territorio.

En el caso de la Casa Nova nos encontramos frente a una masía propia del universo de la vid, que distribuye en el territorio sus elementos de transformación de la producción: Los cups (lagares) de transformación en vino y almacenamiento en las bodegas en la casa. En los campos, los riuraus, los espacios de transformación de uva pasa. Riuraus aislados, distantes de la masía, para evitar los gastos de transporte de la uva recién cortado. Una masía se completa con un corral de ganado, que  genera abono para los campos, productos lácteos, lana y limpieza del sotobosque.

Esta ubicación sobre un altozano creaba un paisaje que remarcaba su capacidad de dominio a través de una arquitectura solida, rotunda e inexpugnable. Paisaje muy distinto hoy día, pero similar en el concepto de dominio de la actual explotación del territorio.



-          Tiempo.   Su ubicación en el tiempo es interesante.

Como ya hemos dicho se construye en el tiempo de una sociedad ilustrada, fisiocrática, que basa su riqueza en los productos de la tierra. Donde la vid es el cultivo principal, con sus posibles modalidades de explotación: la de mesa, casi inviable en una sociedad sin medios de transporte rápido, pero con dos modalidades muy rentables, el vino y la uva pasa. Nos encontramos pues frente a una casa que alberga los espacios y estancias propias de una explotación especializada en la transformación agraria, insertada en una estructura de mercado, muy distante de cualquier idea de autoconsumo

No estamos frente a un disfrute bucólico, lúdico o ameno, de pastores y musas en el campo, se trata de una cultura georgiana de explotación agraria que se sitúa en el siglo XVIII.  Se ha superado el uso extensivo y primitivo del territorio que encontramos en el siglo XVII, tras la estabilización propia del descalabro económico de la expulsión de los morisca. La Casa Nova se aleja de las primeras masías que colonizaron un territorio que aún seguía bajo el peligro de las oleadas berberiscas que asolaban sus costas.

(Son interesantes en este sentido las cartas a las que hace alusión el articulo de Teo Crespo “Visións literaries del riurau” donde comenta la correspondencia de Matilde Frígola i Palavichino, propietaria de la Casa Nova en el último tercio del siglo XIX)


Es una masía muy distinta de aquellas Cases de Tros, las casa de la primera colonización en el siglo XVII, que tan bien nos cuenta Antoni Banyuls, y que vemos reflejadas en Calp en la bellísima y llorada Masia de la Calalga, o de les Monges, hoy irreconocible. Ese concepto de masía ganadera se han superado en esta Casa Nova, una masía agraria. Los esquemas de les Cases de Tros. Casas de pastoreo como primera opción, donde casa y corral son los elementos básicos, están muy alejadas en esta arquitectura. La Casa nova es ya una masía propia de la sociedad del siglo XVIII que se centra en la producción agraria de la tierra.

-          Arquitectura

La influencia de la ilustración no sólo la vemos en la manera de ocupar el territorio, o en abrazar el valor productivo del campo. También la vemos en la arquitectura de la casa.

El edificio ofrece una interpretación de la tipología tradicional de un clasicismo rural elegante y austero en las formas externas, pero de una calidad en las fábricas y su construcción, donde hay que distinguir, además de su composición, sus fábricas de sillería, los elementos singulares como aleros,  matacán, arco central, etc.



La masía en términos generales se compone por la adicción de una serie de elementos canónicos que se van construyendo en el tiempo, algunos coincidentes con el primer momento de construcción, pero otros en tiempos posteriores. La Casa Nueva es un buen ejemplo de esto. Responde en origen al esquema básico del mundo agrario occidental, con la elegida "casa-patio-pajar" como estructura básica. Una tríada que en un primer momento incluye una casa de dos crujías, a la que nos referiremos más adelante en su tipología, más un patio posterior y una serie de cuerpos anexos construidos en el patio. En estos espacios se almacenan herramientas, productos para  tareas agrarias, los espacios de transformación, como un precioso cup de elaboración de vino y una bodega bajo tierra, bien situada para prevenir al vino de los cambios bruscos de temperatura y procurar su conservación. Más posiblemente debió tener almazara, o bien otros artefactos de transformación de productos agrarios, lógicos del lugar y de este mundo.



El tipo arquitectónico de la casa que se incluye en la masía, es el propio de la arquitectura rural valenciana de época moderna, un sistema de dos naves, construidas en paralelo a la fachada, con la línea de carga central que soporta el vértice de la cubierta. Esta dispuesta a dos aguas, tiene el alero paralelo a fachada. Consta de tres plantas y en este caso con una composición ligeramente asimétrica en su primer momento. Con puerta construida en silares, con arco de medio punto.

La línea central de carga se define por un muro en planta baja, sobre el que se abre un elegante apertura central. Muro que en las plantas superiores se transforma en sistema de arcos de medio punto construidos roscas vistas de ladrillo. Es de destacar el elemento más trabajado de la arquitectura de la casa: el arco central, un arco carpanel bien trazado, con dovelas ajustadas y terminadas en un pequeño "toro" lateral; arco que descansa sobre capiteles de pilastras extremas del muro.



Una composición a tres, ligeramente asimetrizada, con ventanas de unas dimensiones ajustadas, muy pequeñas en planta baja y situadas a una altura muy elevada -síntoma de la inseguridad del lugar, tema muy presente en su arquitectura- y unas aberturas muy cercanas al alero en planta última, en el cuarto secador, donde al mismo tiempo encontramos un matacán que defiende la puerta de acceso. Aspilleras en las esquinas y matacán, más la ausencia de huecos de cierta importancia en planta baja, nos hablan de la inseguridad del sitio.

Evolución.- La casa y la masía en general han tenido varios momentos en su evolución y consolidación. Así podemos ver cómo se adosa un cuerpo de construcción en la parte oeste de la casa, con la misma altura que el edificio original y sistemas constructivos muy similares, pero donde la estratigrafía muraria es clara, ya que nos muestra una diferencia evidente entre ambos momentos. Este cuerpo se prolonga posteriormente, ampliando el patio con un porche lateral. El alero unifica las dos intervenciones, por lo que no se puede saber con exactitud si este alero pertenece a una intervención unitaria del momento segundo -que elimina posiblemente un primer alero-, o bien esta parte del alero es prolongación del primer; aunque no se observa un punto claro de unión con fábricas diferenciadas, que seguro, nos daría una solución de ampliación, como se ha indicado.

Una ampliación al sistema básico original nos la proporciona el corral, el cual se adosa, a la manera tradicional, como un cuerpo canónico más dentro del repertorio de formas y tipos de nuestra arquitectura rural, cuerpo este que se suma al ya existente. Corral, formado por un "ras" amplio que se perimetral casi íntegramente por un "cobert" a un agua.


Quizás no fueron las únicas intervenciones y transformaciones que tuvo la Casa Nova. El sistema de ventanas de planta alta, la rejería, son de un tiempo más moderno que el resto, además de varias elevaciones de los cuerpos económicos del patio, que evidentemente son más modernos. La rejería es también relativamente moderna.




Por último la toponimia del lugar, la Casa Nova, nos sitúa en un tiempo, el de la modernidad. El apelativo "nueva" ya nos dice que podemos rondar el Siglo de las Luces, el de los Amigos del País y las nuevas visiones sobre el territorio, sobre la explotación y la racionalización de la producción.

Nova también se suele decir de las fábricas que sustituyen otros, más antiguas, pero no creo que sea el caso dado el carácter que tenían aquellas tierras asoladas por piratería berberisca que la hacían peligrosísima para ser habitada de manera dispersa. Sólo cuando se calmaran los saqueos es cuando se podría pensar en un asentamiento importante en solitario, y ello con las debidas defensas, como nos muestra la casa.

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